07 abril 2006

La responsabilidad del brazalete


Revisando archivos antiguos en CD’s sueltos encontré una carta al director que envié al Diario As. En ella, por 2001, defendía la capitanía de Álvaro Benito en el equipo. Para situarnos, se trata del momento donde Sanchis se retira, dejando como capitán a Hierro, como segundo a Raúl, de tercero a Guti y en teoría como cuarto Álvaro. Pero en este cuarto capitán estaba la discusión. ¿Debía ser Álvaro a pesar de estar durante años lesionado? ¿O debía ser Roberto Carlos?
La capitanía del Madrid se establece por antigüedad, por tanto, y al haber debutado antes, le correspondía a Álvaro. Yo lo defendí por eso y porque era de la cantera, jugador nacional y creí que era un gran detalle para un jugador que no había tenido suerte.
Se había lesionado siendo una de las zurdas más prometedoras del panorama nacional. Desde hay, multitud de nefastas coincidencias. Cuando parecía casi recuperado, un inoportuno accidente de tráfico impidió su vuelta. Y así, entre recaída y recaída, tras un paso por el Getafe de antes del ascenso, se retiró del fútbol. Entre lesión y lesión comenzó a tocar instrumentos de música, a componer, a crear un grupo de música. Ese grupo de llama Pignoise, y están a punto de sacar su tercer disco. En resumen, un tipo que llegó a jugar en el club de sus sueños, que cuando llegó, se lesionó, estando años y años sin poder ejercer su profesión. Pero supo reinventarse en este tiempo y encontrar otra faceta suya, otra cara. Y se levantó para triunfar con esta nueva faceta. Esto es una actitud que yo admiraría en cualquier capitán.
Sin embargo, Roberto Carlos, que se convirtió en ídolo de muchos madridistas, está manchando su nombre y en ocasiones el nombre del club con sus actuaciones. Sus declaraciones son cada día más desafortunadas, la sensación que desprende de su actitud en el vestuario no le ayudan, sus últimos comportamientos en el campo, como la lesión de Valdo (que fue compañero suyo), como la expulsión del Camp Nou, no le hacen merecedor del brazalete de capitán de un equipo como el Real Madrid.
Y es que, trasladando estas impresiones al club, yo prefiero que el equipo sea un “Álvaro”, que sepa levantarse de sus fracasos, que busque nuevas caras, que se reinvente y que ponga todo el empeño en conseguir una meta. Porque si fuéramos un “Roberto Carlos” destilaríamos un aire rancio, extraño, como de egoísmo en ocasiones. Una actitud criticable, de no saber comportarse en todos los momentos. Sobre todo su acción con Valdo, de la cuál yo me avergoncé. Y se incrementó por el hecho del que el jugador humillado era de nuestra cantera, característica que al menos a mí, me importa.
Sólo espero que Álvaro tenga el éxito en la música que se merecía en el fútbol.

Saludos.

Fotografía de elobservador.rctv.net


4 Comentarios

Blogger kai25 Dijo

Alvaro era una excelente promesa, que le hizo debutar Valdano ante el Sevilla el mismo dia que a Guti.
Luego Capello confiaba en él...pero esa lesión con la sub 21 le dejo imposibilitado para el futbol, aunque el lo intento en el Tenerife y en el Getafe.
Sobre Roberto Carlos, creo que eres injusto con él, durante muchos años junto a Raúl ha sido el mejor fichaje de cada temporada, aparte de ser el jugador extranjero con más partidos con tu amada camiseta.
No es justo que ahora en su etapa final se le quiera destruir, ha sido el mejor lateral izquierdo de la historia del Real Madrid.
Un saludos

viernes, abril 07, 2006 9:24:00 a. m.  
Blogger Javier Trinidad Dijo

más que por su declive físico, la actitud de Roberto está siendo la de un jugador hastiado del fútbol. El Madrid debe venderle o regalarle y darle las gracias por 10 años de galopadas por la banda.

viernes, abril 07, 2006 11:40:00 a. m.  
Anonymous Christian Dijo

Estoy de acuerdo con Pablo. Y además no creo que se esté intentando destruir a Roberto Carlos. Simplemente hay que asumir que ya pasa holgadamente de los 30 años y que hace cosas dentro y fuera del campo que no son normales para alguien de su experiencia y su trayectoria. La expulsión ante el Barcelona es uno de tantos ejemplos. Otro podría ser el plante a Raúl y Guti en la comida o cena de Navidad.

Yo estoy convencido de que el brasileño es uno de los rostros que deben cambiar la próxima temporada. No porque no pueda seguir dando buen fútbol, sino por su actitud egoísta e infantil.

viernes, abril 07, 2006 12:40:00 p. m.  
Blogger Francis Moriel Dijo

Es un caso parecido si no más agudo que el de Hierro. Yo siempre digo que no ví jugar al Hierro mejor defensor de Europa -o de los meores-, goleador con España, asistente de pases largos al pie, etc... sino que por edad y por cuando empecé a ver fútbol y seguirlo, vi a un Hierro mal físicamente, que se arrastraba, utilizaba los codos y entraba tarde a los cruces haciendo siempre Falta. Roberto Carlos va llegando a ese punto, aunque a este sí le he visto más en su mejor versión. Debería pensar ya en su imagen, en ser egoista y dejar al mundo la imagen de lo grande que ha sido y no andar como va, vagueando y desmotivado aunque el Zaragoza te meta 6 y protestando cualquier cosa que piten los arbitros.

Este es el motivo también por el que prefiero que Zidane se retire este año, no querría que las jóvenes generaciones de aficionados vieran a un genio arrastrándose por los campos, no se lo merece como no se lo merecía Hierro ni Roberto Carlos. Hay que saber llegar, hay que saber mantenerse, pero también hay que saber irse.

viernes, abril 07, 2006 1:08:00 p. m.  

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