Real Valladolid 1 Real Madrid 1: Un punto que parecía perdido

El Madrid ganó un punto en su visita a la ciudad de Valladolid. Lo ganó porque nunca tuvo los tres puntos para perder dos.
Típico partido de fuera del Real Madrid, con un equipo ultra motivado que empieza muy fuerte en su presión y en su juego tocando el talón de Aquiles de este Madrid, el despiste inicial. Pero en este caso esa presión y ese juego se vio reforzado ya que es el juego que practica este Real Valladolid. Una presión tan angustiosa que borró completamente al Real Madrid, que salía con la baja por rotación de Sneijder. Pocas veces se ha visto una presión tan fuerte como hizo el equipo recién ascendido. Los de Pucela seguirán en primera división tranquilamente.
Un inicio con un ritmo altísimo de juego donde sin embargo las jugadas vallisoletanas morían sin un peligro acorde con su juego y ritmo. Poco o nada hizo el Real Madrid en la primera parte. Dos grandes ocasiones, una por bando, la primera de Raúl, centro de Drenthe y llegada de Raúl que sólo una magnífica parada de Butelle evitó el tanto. Pocos segundos después era Sisi, el jugador cedido por el Valencia, quien hacía que Casillas se luciera. La jugada polémica vino dada por la pillería habitual de Salgado de simular una mano involuntaria con toda la voluntariedad del mundo. Una jugada que parecía encima de la línea del área madridista. Poca historia más.
En la segunda parte el Valladolid bajó, obviamente, su ritmo. Aun estando bien colocados y presionando, el partido se abrió y el Madrid tomó aíre. Fue un espejismo, poco a poco el conjunto blanquivioleta volvió a imponer su juego y aunque entraron Robben, en su debut en Liga, e Higuaín, el Madrid se seguía viendo impotente. Cuando menos lo esperaba llegó la tragedia que se mascaba.
Llegó un gol indefendible de Pedro López, un gol impresionante desde casi Castellón que entró recto y fuerte por la escuadra derecha de Casillas, que no pudo evitarlo. Un gol que aun dio más alas al Real Valladolid que siguió y siguió atacando perdiendo el respeto al que era y aun sigue siendo, líder de la primera división.
Schuster entonces tomó entonces una decisión arriesgada, quitaba a un defensa, Salgado, y metía a un delantero, Saviola. Pocos minutos quedaban y aun eran menos las esperanzas, por el tiempo restante y por el juego que se veía. Pero apareció un pase de Guti para Van Nistelrooy, que pisaba el fuera de juego y ante el portero decidió regalarle al argentino Saviola su segundo gol en Liga y al Real Madrid un punto que parecía perdido. Muy bien el argentino acompañando una jugada que parecía que se jugaría el holandés. Ya sólo quedo una oportunidad donde el balón suele ser gol en el 99% de las veces. Cantada de Casillas, balón a menos de 2 metros de la línea de gol y el jugador Llorente la tiraba alta, increíblemente.
Este partido pareció perdido desde el principio ante un rival que se ha ganado el respeto de todos y al que complicará la vida a más de un equipo. Jugaron en los laterales Marcelo y Salgado. No fue el partido de ninguno pero mucho menos de Salgado, que fue de largo el peor de un Madrid malo. El lateral gallego se vio superado en todo momento por los jugadores del rival y no aportó nada en ataque. Aunque en ataque era difícil brillar hoy, por eso Marcelo se le vio menos pero trabajo más en defensa, donde visto el chaparrón por momentos de ritmo y juego, se defendió como pudo y demostró que en partidos perros también puede jugar.
Ramos y Cannavaro aguantaron también el chaparrón con cubos, ayudados de Diarra que fue lo único que pudo hacer. Ramos volvía a la posición de central y pudo afectarle, pues tuvo un par de jugadas donde dejó balones peligrosos. Guti volvió a no tener su día en un encuentro donde echaba de menos el trabajo de Sneijder. Drenthe aun no sabemos si viene a ser el sucesor de Roberto Carlos, de Seedorf o de Ognjenovic. Robinho, el único que aguantó el balón más de diez segundos, ni brilló ni fue un desastre y los dos delanteros bastante tuvieron con tocar una pelota. De los cambios, a Robben le falta más de un mes, le pesan las piernas y quizás treinta y seis kilos de más. Higuaín sigue siendo un jugador de raza que le cuesta mucho hacer gol y Saviola, entró, tocó y marcó, así de fácil y de difícil, ni se manchó ni se despeinó, sólo marcó.
En resumen, este Madrid sigue sacando puntos a veces increíblemente, guarda esa herencia capellista, va a sufrir mucho mientras quiera formar un equipo con un estilo de juego y una línea constante, pero mientras eso llega, si es que llega, sigamos sumando puntos para el almacén que nunca se sabe cuándo habrá sequía.
Saludos.
Fotografía de realmadrid.com
Etiquetas: liga, real valladolid, salgado, saviola
Visitantes


